Cómo hacer focaccia con Thermomix

Por | 2017-11-16T15:23:07+00:00 23 mayo, 2013|Panes y Bollos|Sin comentarios

La focaccia es un pan típico de Italia, de forma plana, con una masa similar a la de la ciabatta, y con un elevado nivel de hidratación que hace que la masa cruda sea un poco difícil de manejar. Se caracteriza también porque lleva aceite de oliva en su composición y además se pincela con abundante aceite antes de ser introducida en el horno. Debido a ello es necesario hornearla a una temperatura bastante alta para que la corteza quede crujiente.

Para este tipo de masas tan húmedas resulta especialmente ventajoso utilizar nuestro Thermomix, pues nos evita tener que manejarlas hasta el último formado. A diferencia de otros panes que hemos venido publicando últimamente, vamos a preparar esta focaccia por el método directo, es decir, sin preparar un fermento previo.

Ingredientes

500 gr. de harina de fuerza, 375 gr. de agua, 10 gr. de levadura seca de panadería (30 gr. de levadura fresca), 1 cucharadita de sal, 60 gr. de aceite de oliva más aceite adicional para pintar la superficie.

Elaboración

Pon todos los ingredientes en el vaso del Thermomix excepto el aceite de oliva. Programa 2 minutos, vaso cerrado, velocidad espiga. Deja reposar la masa dentro del vaso tapado 10 minutos.

Pesa el aceite. Vuelve a programar 2 minutos, vaso cerrado, velocidad espiga y vierte mientras el aceite por el bocal para que se vaya incorporando poco a poco. Deja reposar otra vez la masa 10 minutos.

Repite el proceso de amasado 2 minutos y reposo otras dos veces. Esta masa, por su contenido en aceite y su elevada hidratación, no llega a quedar muy lisa. Deja fermentar con el vaso tapado hasta que doble el volumen.

Cuando haya doblado, enharina mucho la encimera antes de ponerla sobre ella; esto es importante porque es una masa muy húmeda.  Vuélcala sobre la encimera y espolvoréala con abundante harina también. No la aplastes para desgasarla, debe conservar parte de las burbujas que se le han formado durante la fermentación, eso le dará su característico alveolado irregular.

Tirando de ella con cuidado hazle forma de rectángulo, es conveniente ayudarse en todo el proceso con una rasqueta plana de panadería. Dóblala sobre sí misma en tres, como si fuera un papel para meter en un sobre. A continuación, dóblala otra vez en tres, pero en la dirección perpendicular.

Pinta con aceite un papel de hornear colocado sobre una bandeja y, metiendo las manos con cuidado bajo la masa, trasládala al papel. Metiendo otra vez los dedos por debajo estírala en forma de rectángulo  hasta que tenga un grosor de 2 cm como mucho. Con la punta de los dedos haz hoyos en la masa al tiempo que la vas extendiendo un poco para que ocupe más espacio en la bandeja.

Pinta la masa extendida con abundante aceite de oliva. Tápala con un plástico y deja fermentar. Puede meterla en el frigorífico para retardar la fermentación de un día para otro.

Cuando vayas a hornearla, calienta el horno a 250° como mínimo. Si la has tenido en el frigorífico, deja que se atempere al menos 3 horas. Métela en el horno y hornéala 10 minutos; baja entonces la temperatura a 200° y continúa otros 20 minutos. Enfríala sobre una rejilla.

Consejos

El aceite de oliva utilizado para pintar la masa puede estar aromatizado con hierbas. Y en lugar de una focaccia sencilla como la que hemos hecho, se puede añadir por encima una guarnición de tomates secos, hojas de salvia, trozos pequeños de queso, etc.

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